Las ventanas con rotura de puente térmico son un tipo de ventana que ha marcado una nueva era en la industria de la construcción. Tanto es así, que las nuevas construcciones la incluyen como la alternativa energéticamente más eficiente.
Pero, ¿qué es una ventana con rotura de puente térmico?
El puente térmico es una zona donde se transmite el calor y el frío de manera más acentuada al estar compuesta de materiales con una conductividad elevada.
Antiguamente las ventanas de aluminio estaban unidas por dos caras, exterior e interior por un metal que condicionaba este efecto. Por lo que el mercado del aluminio reaccionó impulsando ventanas de aluminio con rotura de puente térmico para solventar esta consecuencia y conseguir ventanas más eficientes energéticamente.
¿Cuándo se considera una ventana con rotura de puente térmico?
Los diferentes tipos de ventanas con rotura de puente térmico varían según el grosor del aislante que contengan. Normalmente se entiende como ventana con rotura de puente térmico aislante a aquellas que tengan una densidad de, al menos, 12 mm de grosor.
Aunque el grosor del material de aluminio no es suficiente para conseguir ser aislante por sí solo. Existe otro factor a tener en cuenta para conseguir un efecto aislante óptimo: la calidad del vidrio.
Ventajas del uso de ventanas con rotura de puente térmico
- Ahorro de energía. Gracias al aislamiento que aportan este tipo de ventanas se consigue un ahorro energético eficiente y en consecuencia la reducción de emisiones de CO2.
- Permite que el acabado de las ventanas sea diferente en el interior y exterior, por lo que se puede cambiar según la estética que se quiera conseguir.
- La instalación de este tipo de ventanas cumplen con el nuevo Código Técnico de la Edificación, implantado recientemente en España.


